SYDNEY, dic
28 (Sun Times) –
El
primer ministro australiano, John Howard, dijo el miércoles a los
musulmanes que quieran vivir bajo la Sharia islámica que se marchen
de Australia, en momentos en que el gobierno se encuentra aislando a
posibles grupos radicales que podrían lanzar ataques terroristas
contra el pueblo de esa isla-continente en un futuro.
Asimismo, Howard despertó la furia de algunos musulmanes
australianos cuando dijo que le ha dado todo su apoyo a las agencias
de contrainteligencia australianas para espiar a las mezquitas que
hay en la nación. 'Los que tienen que adaptarse al llegar a un nuevo
país son los inmigrantes, no los australianos”, expresó con firmeza
el mandatario. “Y si no les gusta, que se vayan. Estoy harto de que
esta nación siempre se esté preocupando de no ofender a otras
culturas o a otros individuos. Desde el ataque terrorista en Bali,
hemos experimentado un incremento de patriotismo entre los
australianos”. 'Nuestra cultura se ha desarrollado sobre siglos de
luchas, pruebas y victorias de millones de hombres y mujeres que
vinieron aquí en busca de libertad', agregó Howard. “Aquí hablamos
inglés fundamentalmente”, dijo el primer ministro en un momento de
su enérgico discurso. “No hablamos árabe, chino, español, ruso,
japonés ni ninguna otra lengua. Por lo tanto, si los inmigrantes
quieren convertirse en parte de esta sociedad, ¡que aprendan nuestro
idioma!'
El mandatario continuó diciendo que la mayoría de los australianos
son cristianos. “Esto no es un ala política ni un juego político. Se
trata de una verdad, de hombres y mujeres cristianos que fundaron
esta nación basados en principios cristianos, lo cual está bien
documentado en todos nuestros libros. Por
lo tanto, es completamente adecuado demostrar nuestra fe cristiana
en las paredes de las escuelas. Si Cristo les ofende, entonces les
sugiero que busquen otra parte del mundo para vivir, porque Dios y
Jesucristo son parte de nuestra cultura”.
“Toleraremos vuestras creencias, pero tienen que aceptar las
nuestras para poder vivir en armonía y paz junto a nosotros”,
advirtió Howard. “Este
es nuestro país, nuestra patria, y estas son nuestras costumbres y
estilo de vida.
Permitiremos a todos que disfruten de lo nuestro, pero cuando dejen
de quejarse, de lloriquear y de protestar contra nuestra bandera,
nuestro compromiso nacionalista, nuestras creencias cristianas o
nuestro modo de vida. Les recomiendo encarecidamente que aprovechen
la gran oportunidad de libertad que tienen en Australia. ¡Aquí
tienen el derecho de irse a donde más les convenga!” “A quienes no
les guste cómo vivimos los australianos”, prosiguió Howard. “Tienen
la libertad de marcharse. Nosotros no los obligamos a venir. Ustedes
pidieron emigrar aquí, así que ya es hora de que acepten al país que
los aceptó”.