Durante la pasada campaña de la aceituna se necesitaron en la provincia de Jaén alrededor de 6,6 millones de jornales. Pero, lo que son las cosas, sólo se declararon 1,6 millones. Eso es lo que asegura el secretario general del sindicato provincial Agroalimentario de CC OO de Jaén, Mariano Chinchilla, que explicó ayer que «si aproximadamente los pequeños tajos familiares, en los que se trabaja sin dar de alta, suponen el 50 por ciento del total, estaríamos hablando de que unos 3,3 millones no se declaran por ese motivo y el resto, es decir, casi dos millones de jornales, no figuran en ningún sitio».
Ante esta situación, el sindicato CC OO, con su secretario general en Jaén a la cabeza, José Moral, quiso hacer ayer una llamada de atención para alertar «del fraude tan importante» que supone que casi dos millones de jornales se estén bajando bajo cuerda, lo que implica una falta de cotización a la seguridad social, «en muchos casos explotando al trabajador y también robando a todos los contribuyentes», destacó Chinchilla.
El secretario general del sindicato provincial Agroalimentario de CC OO hizo hincapié, además, en que «aunque los datos de la EPA digan que en la provincia existe un 25 por ciento de desempleo, seguramente las cifras serían muy distintas si saliera a la luz el empleo sumergido, no serían tan negativas».
Por otro lado, desde CC OO aseguran que durante esta campaña volverán a hacer hincapié en controlar las condiciones de habitabilidad de los cortijos, en vigilar que las almazaras cumplan la normativa y, «por supuesto en vigilar que no se contrate a sin papeles». Para ello, una unidad móvil del sindicato recorrerá los diversos municipios de la provincia, «haciendo especial hincapié en la zona de La Loma, donde nos consta que es más frecuente el empleo sumergido», aseguró José Moral.
Y es que, desde el sindicato señalan que «por muchas campañas que haga la Junta de Andalucía para que no vengan inmigrantes porque no hay trabajo, lo cierto es que estas personas no vienen hacer turismo, vienen a trabajar y si continúan viniendo es porque hay trabajo», señaló el secretario general de CC OO en Jaén, que añadió que «sabemos perfectamente que algunos patronos llegan a las plazas de los pueblos y se llevan sólo al inmigrante que no tiene papeles. Y contra eso hay que luchar», apostilló.
Del mismo modo, Moral aplaudió el anuncio de la Administración de que van a aumentar un 30 por ciento los controles de la Inspección de Trabajo, pero dudó que en la práctica eso se pueda llevar a cabo «porque a todas luces hay falta de medios para hacerlo».
Desde COAG
Ante la incertidumbre creada durante los últimos días en el sector agrícola en lo que respecta a las relaciones laborales, COAG-Jaén mantuvo ayer una reunión con el inspector jefe de la Inspección de Trabajo, Pedro Cazorla Uclés, quien informó que no existen cambios con respecto a otros años. Es decir, los agricultores deberán dar de alta a los jornaleros, aunque existen casos excepcionales en los que hay una relación de parentesco y no hay relación laboral.

 

 


La Guardia Civil necesita 160 agentes más para garantizar el servicio en pueblos pequeños
 

03.11.09 - IDEAL | JAÉN I

El jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Jaén, el teniente coronel Francisco Javier Almiñana, considera que la plantilla debería aumentar como mínimo en unos 160 agentes «para garantizar un servicio permanente en los pueblos pequeños». En una entrevista concedida a Europa Press, Almiñana precisó que el Instituto Armado cuenta en la actualidad en la provincia con 1.334 efectivos y 67 cuarteles. En algunos de ellos, como los de Villacarrillo, Alcaudete, Bailén y la propia capital, cuenta con la Agrupación de Tráfico, a lo que se suman también diez patrullas de todoterreno del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona).
Con estas cifras sobre la mesa, indicó que si se distribuyen los agentes de los que se dispone actualmente entre el número de puestos, existen algunos en los que la plantilla es de seis hombres, algo que, a su juicio, «hoy no es operativo».
«Mi idea es lograr que la unidad más pequeña que tuviéramos fuera de doce hombres. Sinceramente, haciendo cálculo, a vuela pluma, se debía disponer de entre 1.500 y 1600 hombres para poder garantizar un servicio permanente en los pueblos en las que las unidades ahora mismo son pequeñas para prestar esos servicios», afirmó.
Por otro lado, se refirió a la situación de los acuartelamientos y explicó que no sólo interviene la Dirección General de la Guardia Civil en su remodelación o en la construcción de nuevos mediante su Plan Plurianual, sino que también aportan fondos la Junta, la Diputación y la Secretaría de Estado de Seguridad, además del Plan E.