Lo de Durán y Quesada

 

Si grave es que Durán y Lleida haya declarado que sería conveniente reducir las ayudas a los andaluces, según él estamos subsidiados simplemente para cautivar nuestro voto, los nacionalistas catalanes siempre han tenido una inquina especial hacia Andalucía y Extremadura, ni ha sido nada nuevo ni será la última vez; ni tampoco será la definitiva a la hora de faltarnos el respeto;  más grave aún resulta que Adoración Quesada, toda una senadora del PSOE, jiennense, para más inri, haya declarado que las listas de desempleo están adulteradas y que si fuesen reales estaríamos al borde de una contienda civil, que bares y romerías rebosan de gente, e incluso que algunos tienen BMW (¿le pagarán por la publicidad?). El primero dijo lo que dijo desde la lejanía, en Madrid o Barcelona, lo desconozco, pero la segunda ha sido osada, va y lo declara en Bailén, no se si se le habría ocurrido decir lo mismo en su Mengíbar, un Pueblo con una tasa de desempleo cercana al 30 por ciento, y acompañada por toda una Secretaria Local del PSOE de Bailén y Vicepresidenta tercera de la Diputación.(Manda bemoles la señora, con dos ...) 
 

Eso si, cuando ambos han observado el alcance de sus parrafadas, raudos y veloces vienen a desmentir, donde dije esto, quise decir lo otro y encima se me ha interpretado mal, como si la culpa fuese de los medios, menos mal que ambas declaraciones están grabadas si no parecería que son los periodistas los que hecho mal su trabajo. Si lo han dicho es que lo piensan, así de sencillo, lo que pasa es que mantener lo que se piensa es políticamente incorrecto y un cargo bien remunerado puede con todo el ideario de algunos. 
 

A ambos les digo que de ser ciertas sus afirmaciones están incumpliendo su deber, no solo como ciudadanos, que también, más bien como representantes de la soberanía popular, al no ir al Juzgado, a la Fiscalía y denunciar, sin bagajes ni dilaciones. Y de no ser ciertas lo que deberían no es pedir perdón, bastaría conque tuviesen decencia democrática y dimitiesen. Los dos casos han supuesto una falta de respeto a unos ciudadanos que no lo merecen, ni lo que han dicho ni lo que esas personas dicen representar. No es lícito generalizar metiendo en el mismo saco a todo el mundo, cuando hay pruebas de algo se dice, en voz alta, con nombre y apellidos, de lo contrario es mejor estar callado, en boca cerrada no entran moscas. En política, como en todo en esta vida, hay que callar más, escuchar mejor y si no es para decir algo importante, mejor callarse. 
 

Vemos en ambas declaraciones cuan alejados están los políticos de la realidad, lo poco y mal informados que están y la peor de todas, lo poquito que les importa lo realmente válido, actuar por y para el pueblo que los eligió.