TRES PALABRAS QUE NOS HACEN DIFERENTES 
 

     El día 19 de Junio se celebró el “Día del Español”, refiriéndose a la lengua que se habla en España, y por extensión la hablan cuatrocientos cincuenta millones de personas. Dicen, no puedo confirmarlo, que es la segunda lengua más hablada en el mundo. La primera es el chino, evidentemente por la cantidad de personas chinas que hay en el mundo. Ese día hubo una forma de consulta para saber las palabras que más gustaban a la gente, bien por su pronunciación, sentido o su significado.

     Yo quisiera contribuir en esta página con tres palabras con un significado que debería hacernos reflexionar y, a la vez, hacernos seguir el ejemplo de personas que por aplicarlas en sus vidas son caracterizadas con ellas y les hacen diferentes.

     La primera palabra es “Misericordioso”, siendo la persona que siente piedad o compasión hacia quienes sufren y tratan de ayudarlos. La segunda es “Compasivo”, se aplica a la persona que siente lástima por la desgracia o el sufrimiento ajeno. Por último, la palabra “Solidario”, es la persona que defiende o apoya una causa o el interés de otros.

     ¡Qué preciosas palabras para que fueran una realidad en nuestra sociedad! Una sociedad que está vacía de valores y en la que estamos inmersos en un egoísmo e individualismo atroz.

     Ahora en Bailén, ciudad donde la crisis está haciendo, literalmente, añicos a las familias, económicamente hablando, es necesario que existan personas con estos valores.

     Los valores son definidos como un conjunto de normas o principios morales que dirigen el comportamiento de una persona o sociedad.

     Considero que estas palabras “Misericordioso, Compasivo y Solidario” son referentes cristianos.

     Hoy, estas personas que se consideran gente progre, ridiculizan al cristianismo y van olvidando los valores cristianos, pero deberían recordar que el gran Maestro de los maestros, el Señor Jesucristo, fue un Misericordioso porque estuvo siempre al lado de los que sufren (mirad en la Biblia los Evangelios); fue Compasivo porque sintió piedad por la desgracia ajena, pero también fue Solidario porque apoyó el interés de otros, de los oprimidos.

     Por eso, yo pido a los cristianos, no a los religiosos, porque el cristianismo es Cristo. Pido a estos discípulos de Cristo que den ejemplo porque el Maestro nos dio un gran ejemplo.

     Os dejo con unas palabras suyas: “Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado”. No fueron sólo palabras sino también hechos, ya que murió por el pecado de cada uno de nosotros en una cruz, como un maldito.

     Entonces, para los que nos llamamos cristianos, las palabras Misericordia, Compasión y Solidaridad, deben ser una realidad en nuestra vida diaria.

     ¡Ama y obedece al Maestro!

                                                Manuel Sampedro Frutos