¿HABLAMOS DE ECONOMÍA?
Todo el
mundo está hablando estos días de lo mismo: la economía del país, y más cosas
dentro de la misma, como son el paro, la Seguridad Social, las prestaciones
laborales, la jubilación, el PIB (Producto Interior Bruto), déficit interior y
exterior. Pues yo no voy a ser menos. Algunos dirán que ya está aquí el lanzado
este con sus temas, como si supiera de todo: me da igual. Opino lo mismo que
opinan los demás y me baso, siempre, en datos estadísticos y que no me invento
yo, sino que, por desgracia, están bien visibles para todos y que todos pueden
ver y leer en los periódicos, tanto de papel como digitales.
Todos lo
pueden ver, menos los del gobierno que nos des-gobierna. Si. Alto y claro. Yo no
voto PSOE desde hace muchos años porque ya me abrió los ojos un sevillano muy
“gracioso”, conocido como mister X. Con él me llevé la mayor de las desilusiones
políticas que se pueda llevar una persona que cree en los políticos y, sobre
todo, en la política. Siempre he dicho y lo diré, que milité en un partido que
se llamó PSI (Partido Socialista del Interior), cuyo presidente era D. Enrique
Tierno Galván y que funcionó cuando era profesor en la Universidad de Salamanca,
allá por los años 60. Después pasó a llamarse PSP (Partido Socialista Popular),
con el mismo presidente. Para todos aquellos que conocieron a este hombre o
supieron de él, saben de su decencia y de su forma de ver las cosas. Era
diferente. Fue profesor de la mayoría de los políticos de su tiempo. Dejé de
pertenecer a este partido cuando desapareció acuciado por las deudas de la
política y fue absorbido por el PSOE, pues este partido necesitaba de las bases
técnicas del PSP, ya que en su momento y que todo el mundo lo sepa, el PSOE no
fue nadie en la defensa de las libertades en la época de la dictadura, pues
todos sus miembros se encontraban fuera de España, menos el llamado “clan de la
Tortilla”, ocho sevillanos que después fueron muy famosos; algunos aún siguen en
política como Guerra, Carmen Hermosín ,Luis Yáñez, Carmen Romero- la ex de
Felipe González- y Chaves.
No
aparece en la política española hasta la época de la Plataforma Democrática y de
la Junta Democrática, después llamada Platajunta; unión de todos los partidos
que había en la época, poco antes de la muerte de Francisco Franco. O sea, que
flores no quiero que se eche este partido de ninguna de las maneras. Y se lo
discuto al que quiera y cuando quiera. Vamos, que alguien del PSOE me indique
cuantos militantes tenía el partido en Jaén capital cuando lo visita Alfonso
Guerra en el año 1975. ¿No lo saben? Pues yo se lo diré. 4 afiliados tenía con
carnet. Por eso cuando se marcha de la capital se atreve a decir que ha doblado
el número de afiliados al partido, pues ya eran ocho. Increíble, pero ahí están
los datos para el que quiera conocerlos.
Bueno,
basta de rollo para entrar en harina. Pero es bueno que la gente conozca lo que
ha sucedido en este país, que lo sabe pero a veces se le olvida, para que se
haga una idea de lo que digo. Que no haya engaños.
Vamos:
Paro: Nos
encontramos, según los datos oficiales, en 4.048.493 personas. En realidad
muchos más si tenemos en cuenta los que se encuentran haciendo cursos, que salen
fuera de las listas de paro pero están en el mismo. Veamos la trampa del paro:
Se sacan fuera de las listas a los que no cumplen un requisito mínimo de
formación y hay que darles cursos; en total unos 500.000. Se le añaden aquellos
autónomos que no cobran desempleo, que en el año 2009 fueron más o menos unos
200.000; éstos no entran en as listas pues- aducen- no perciben prestación.
Luego están los del grupo de parados de larga duración que consideran no ponerse
en la cola pues no van a conseguir nada, se consideran desde siempre el 10% del
total de la lista. Si sumamos todo lo expuesto hasta aquí podemos considerar que
hay un millón de parados que no entran en las listas del paro oficiales. Bien,
no he acabado, aún existen 200.000 eliminados de las listas por presentar limitaciones y
300.000, reconocidos por el INEM, retirados no se sabe por qué. Nos encontramos
así con 5.300.000, bajados a los datos de 4. 048.493 dados por oficiales que no
se consiguen ocultar de ninguna manera por este gobierno que decía aquello de “merecemos
un gobierno que no nos mienta”; ¿se acuerdan? Pues eso, ya saben.
Seguridad Social:
La cifras del espectacular descenso de afiliación a la Seguridad Social confirma
que la situación es muy seria. Han desaparecido en enero 257.828 cotizantes
(1’23%). Del número anterior salieron 67.802 de la construcción, pues aún sigue
el ajuste en el sector; pero es que el comercio, en plenas rebajas se deshizo de
34.850 empleos. La industria manufacturera, por falta de consumo, despidió a
25911 afiliados; la hostelería a 21.394 y las empresas, en general, 30.110. Es
el segundo peor registro de todas las épocas. La diferencia entre desempleados y
afiliados se debe a que ya existe cansancio a la hora de inscribirse en el Inem
o en dónde sea como demandante de empleo, lo que confirma las cifras de paro
dadas más arriba. La relación entre cotizantes y pensionistas bajó en enero al
2’57% (es decir hay 2’5 cotizantes por cada pensionista); pero con esta ratio
hemos perdido casi seis años.
Del PIB,
prestaciones laborales y jubilaciones, mejor no hablar. Más que nada porque el
Gobierno de Zapatero dice una cosa y las dos horas dice otra. ¿Los datos?
Imposibles de tener por lo dicho anteriormente. No obstante, ahora, parece que
se van a juntar los agentes sociales, a saber el gobierno, los empresarios y los
sindicatos para intentar poner un poco de orden en estos temas. Ardua tarea la
que espera, sobre todo teniendo en cuenta que Zapatero no parece capaz de
enfrentarse a los sindicatos por reformas necesarias e imprescindibles en el
campo de lo laboral, la jubilación, las prestaciones sociales, etc, porque los
sindicatos le tienen cogida la vez,
que decimos por nuestra tierra. En definitiva, a Zapatero se le ha acabado el
tiempo del buenismo y
ahora le toca el de malismo. O
eso o nos ponemos a la altura de Grecia y Portugal, que son los apestados de
Europa. Aunque nos falta muy poco, dicen los que entienden de esto.
Cándido T. Lorit