Localizan a Benito Jesús Olea Bellido, cinco días después del terremoto de
Chile, sano y salvo.
Aunque reside en Jaén, los padres de Benito son de Bailén, y el mismo es nacido
en nuestra ciudad.
Benito
Jesús Olea Bellido cogió al fin el teléfono el pasado miercoles desde
Concepción (Chile). La zona más afectada por el terremoto que asoló el país
sudamericano el sábado pasado. Apenas pudo hablar unos minutos. Lo justo para
decir que estaba bien, igual que su mujer y su familia política. En España, su
padre pudo respirar tranquilo. Durante cinco días habían intentado comunicarse
con él por todos los medios. Sin éxito. Días de insomnio y fantasmas. Hasta
ayer. Las cosas están difíciles por Concepción, donde vive Benito, pero todos
están bien.
Juan Luis Olea, su padre,
madrugó el sábado. En el desayuno la angustia se le anudó al estómago cuando
supo lo que había ocurrido en Chile y que en Concepción, justo donde vive su
hijo, estaba lo peor. «Nos lanzamos al teléfono. Lo intentamos con todos los
números que teníamos de mi hijo, de su esposa y de sus familiares. No hubo
manera. Imagínese los días que hemos pasado. Allí no iban los teléfonos fijos ni
móviles, no tenían electricidad, ni luz, ni agua. Hemos estado día y noche sin
parar de marcar y marcar, atentos a la televisión. Llamamos a la embajada, al
Ministerio de Asuntos Exteriores. A todas partes».
Pero ni el sábado, ni el
domingo, ni el lunes, ni el martes ni durante buena parte del miércoles tuvieron
resultado alguno. Hasta que ayer cambió su suerte y pudieron hablar con Benito.
El terremoto lo cogió
durmiendo. «Tuvieron suerte porque tras el primer temblor pudieron salir a la
calle y ponerse a salvo. Alguien, creo que su suegro, cogió un teléfono antes de
salir de casa», dice Juan Luis. Sólo han podido charlar durante unos minutos.
Los justos para relatar los terribles sucesos, describir mínimamente el horror
en que ha convertido la ciudad y para tranquilizar a la familia. «Han conseguido
provisiones, aunque es difícil lograr agua potable», resume Juan Luis. Son los
pocos datos que ha conseguido reunir, pero al menos ha podido transmitir
tranquilidad y buenas noticias a toda la familia. Esperan poder hablar con él en
los próximos días para conocer la situación con más detalle y concretar la forma
en la que pueden ayudar ahora.
«Se vivía bien»
Benito Jesús Olea es
dibujante y diseñador. Hará cosa de un lustro que se casó en Chile. Estuvieron
allí un tiempo, intentaron luego instalarse en España y volvieron a Chile. «Allí
se vivía bien. Era un país próspero», dice su padre. Él viajó hace varios años a
Concepción - «para casarlo»- y ahora observa atónito cómo los lugares que
conoció aparecen convertido en montones de escombros en la televisión. Cómo un
país seguro quedó a merced de salteadores y vándalos. «Ahora parece que el
Ejército está poniendo orden y reconduciendo la situación», indica.
Los fallecidos en todo el
país por el terremoto y el maremoto posterior rondan ya los 800, según los
últimos datos oficiales hechos públicos por el Gobierno.
Fuente Diario IDEAL:
Nota de Bailén Digital.
Esta revista quiere felicitar a este matrimonio bailenense Juan Luis Olea y
Ana Victoria Bellido por haber recibido buenas noticias de su hijo Benito Jesús
en Chile. Nos alegramos de que no le haya ocurrido nada a Benito ni a su
familia en Concepción (Chile)