Señor Presidente: 
 

Quiero aprovechar estas líneas para mostrarle mi más profundo, sincero y sentido agradecimiento por la valentía que ha demostrado a la hora de seguir los dictámenes del FMI, de Obama, de Merkel, de Fernández Ordóñez, de ... del Mercado en suma, el mundo financiero está por fin muy por encima de la Democracia, dobleguémonos ante ello, ya está bien que pensáramos que nuestro voto valía para algo.  
 

Gracias por rebajar el sueldo en un cinco por ciento a dos millones y medio de españoles y no tocar la retención de mi ídolo Ronaldo, Messi, Alonso, etc. Se que el esfuerzo de estos 2 millones y pico tendrán justa recompensa para que los ídolatrados deportistas de élite no vean mermada su maltrecha economía. 
 

Gracias también por congelarle la pensión a mi padre y cinco millones más de personas mayores, así no tendrán que pensar en que regalar a sus nietos y seres queridos, tampoco sufrirán en silencio, tendremos que acogerlos en casa, ya no estarán solos, y podremos vender sus bienes a los especuladores a buen precio para al menos mantenerlos y pagar sus entierros, el Inserso se ahorrará una pasta en viajes, y de ahorrar se trata. 
 

Gracias por mermar el poder adquisitivo de siete millones de españoles de un plumazo, se que en el fondo usted lo ha hecho en aras de su bienestar y su salud, dejarán de fumar y beber, se minimizará la obesidad, eso de comer todos los días era un lujo para nosotros los pobres, seamos realistas, se contaminará menos porque indudablemente quemaremos menos combustible, sabía Yo que Usted en el fondo era un ecologista a ultranza, leeran menos libros y prensa, leer es peligroso les da a los humanos criterio y libertad. 
 

Gracias por no investigar y controlar en el mercado laboral, en contratos y jornadas, mi amigo Pepe, también Juan y Enrique podrán así continuar con un contrato de 4 horas, una jornada de 12 y su consiguiente pago en negro, además su empresario podrá seguir amasando fortuna, y Yo, como persona agradecida, no quiero mermar que ese empresario, y muchos otros, dejen de comer en buenos restaurantes, ni dejen de saborear buenos vinos, ni que puedan tener sus buenas vacaciones. 
 

Gracias Presidente por haber salvado a los bancos, al fin y al cabo no hay nada mejor para los españoles que entidades financieras saneadas, así podrán dedicarse a lo que realmente saben.... 
 

Gracias por haber dado a las organizaciones empresariales el mejor de los pretextos para que la negociación colectiva se convierta en lo que los empresarios necesitan, rebajas, rebajas y rebajas, en los salarios de los trabajadores, claro está. 
 

Gracias por no meter el dedo en la llaga de las subvenciones agrícolas europeas, esas que en un 60 por ciento llegan al 1% de los agricultores, para nada me agradaría que la Duquesa de Alba fuera un poquito menos grande, por citar a alguien. 
 

Y para terminar, sobre todo, agradecerle desde lo más profundo de mi alma, el haberme demostrado, de forma definitiva, que decirse socialista no es serlo, que llamarse de izquierdas solo es un discurso bonito tras una sonrisa embaucadora, ahora, y tras escuchar su debate en el Congreso me ha reafirmado en que la izquierda es minoritaria, lástima, pero sobre todo que sus dictados de gobierno los toman fuera de Moncloa, los toman en los ostentosos salones donde se reúnen especuladores y dueños de los mercados.