TRES NOCHES SIN DORMIR 
 

     En este día se han terminado las obras de las palmeras, las cuales creo que se merecen una mirada; una mirada elegante, una mirada ecuánime, una mirada de cariño, en definitiva una mirada para nuestro paseo.

      Y es donde aparece mi problema: llevo tres noches sin dormir y no he definido ningún argumento para ellas.

     ¿Qué argumento escribo para ellas?

     ¿Qué adjetivos escribo?

     ¿Bonitas? El primer niño que las vea dirá ¡que bonitas!

     ¿Grandiosas? Si, mas grandes y espaciosas si han quedado, pero tampoco es un adjetivo que llegue a su nivel.

     Empiezo a buscar en el diccionario palabras y adjetivos que igualen su imagen y su historia, pero lo fundo en mis manos sacando todos los adjetivos de belleza, que todo el mundo sabe, pero que yo no quiero escribir porque yo veo algo más en ellas.

     Mi habitación se empapela de metáforas y metáforas.

     Los libros donde intento buscar una orientación los tengo repartidos por la casa, por donde deambulo buscando algo que iguale lo que mis ojos han visto.

     Escribo borradores y borradores, y ya mi pilot g-uno-punto-cinco (que no es un laser, solo es un boli) se ha puesto el capuchón y esta haciendo las maletas para irse de casa: no escribe más.

     Las palmeras están tan bonitas, tan bonitas que llevo tres noches sin dormir y no encuentro argumento para definirlas.

     He subido otra vez para contemplarlas, para que me hablaran, y lo único que consigo es quedarme con la boca abierta e inmóvil, como ellas, al ver su magnifica iluminación, y su brillante suelo.

     Vuelvo a mi habitación empapelada de metáforas, perdido en quiméricos atributos de belleza. Al final he invocado a la generación del 98: Rubén Darío, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y otros ilustres más, para que ayudaran a este humilde tertuliano a escribir sobre este paseo modernista como ellos lo harían, pero solo me transmiten sensitividad, o lo que es lo mismo, que las palmeras me han tocado los sentidos.

     Que las palmeras las vemos desde el cielo, el mismo cielo donde están los héroes de su nombrado monumento, el mismo cielo de su fondo azul.

     No escribas mas, humilde tertuliano que los sentidos, como el corazón, son difíciles de expresar.

     Solamente, solamente, disfrutadlas. 
 
 
 
 

     ARGUMENTO PARA LAS PALMERAS 
 

     Llegasteis cuando las hojas caen, un frío otoño, como fríos estaban los estómagos de muchos bailenenses. Fuisteis una brisa fresca para muchas familias, una brisa fresca que ahora tomamos los bailenenses cuando vamos a contemplaros.

     Os dieron la bienvenida, sierra magina y los olivos de la tierra.

     Palmeras de misa de campaña y desfiles de héroes, crecisteis con el barro, con las alfarerías.

     Palmeras de tardes soleadas y carritos de niños, del primer beso, del primer amor.

     Un cielo azul embellece vuestro monumento: una pirámide de orgullosas hazañas.

     Palmeras de amistad, de música y de fantásticas pirotecnias. 
 

     25 pesetas tuvieron la culpa de que hoy seáis símbolo de paz y tranquilidad.

     Palmeras de la vida.

     Las Palmeras se visten de gala para seguir viendo a sus hijos crecer. 
 

     Antonio del Moral 
 

     Texto dedicado a: paseo número uno de la provincia de Jaén: las Palmeras con su pabellón de independencia (también precioso).